22 enero 2024

Adiós

 Un destello en una tarde lluviosa

como la luna opaca al sol de noche

su sonrisa se llevó mi razón

un rayo que atravesó mi caparazón


Seguí la silueta de su semblante

y llegué a la cima del cerro.

El viento voló el tiempo

y pronto comprendí


Que la noche era fría

y su rostro un delator


Pero más acogedores que sus labios

resultaron sus caricias


Llenaron de lunas la noche

como un pez danzando entre sus piernas

le escribí un poema

a cada trazo de su piel.


Las vacaciones en su habitación

se embriagaban con nuestro calor

mientras la carne se fundía

en su único colchón


Un desayuno de besos me despertó,

la fría mañana tocó la puerta

y una mirada tierna

me decía adiós

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