¿Qué tienen las tardes de domingo?
¿Quizás porque no encontramos con nosotros mismos?
no hay distracciones, ni eventos
solo somos vos y yo
Interpelando sobre hechos que aún no fueron
por qué no fueron?
el superyó me ataca
basándose en mis escasos resultados
La paciencia se agota,
el murmullo que baja de las gradas atañe a todos por igual.
Suena el silbato y una marea de pensamientos se avalanchan
De todos siempre sobreviven dos
El más lascivo y el más funesto
Llega la noche y me acuesto
abandonado pero no solo
la melancolía y la soledad a cada lado
suena el despertador y se acaba el partido
la amnesia hace su trabajo
y ese domingo se vuelve retajo
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