Y si por una vez,
digo para variar
Soltás esa rienda encadenante
y te dejás llevar por tu lado animal
tu lado emocional
tu lado lascivo
Y si en vez de pensar
en el qué dirán
mejor preguntás
Qué dirás?
Qué sensación tendrías si te animaras?
No importa si la pelota entra
Me pregunto qué emergiría
si te animaras a patear
Aprender a soltar la bola es,
aún más importante que atraparla
Deja ese egoísmo protector
Dejate rodar
por tus gozares más desquiciados
y aprendé a volar
Como aquellos (pocos)
Bendecidos sin el don del ridículo
No hay comentarios:
Publicar un comentario