Embelesados por la incipiente noche
Con la excusa del agua sobre los coches.
En una falsa invitación,
Me secuestraste en tu habitación
Escribo con la vana esperanza,
Vaga esperanza
De poder olvidarte
Como un niño a su juguete al crecer.
Quizás olvidarte sea un quimérico eufemismo
Pero cómo le explico a esa vocecita,
Que te fuiste como las fugitivas nubes
Al soplar el inescrupuloso pampero
Cual hombre lobo que se transforma con la luna
Un rayo perezoso me abrió el costado.
Y amanecí en una zanja inundada
Tan solo con mi paraguas al lado
Y la certeza de que esa
No había sido una lluvia especial,
Que volvería como el sol,
Tan solo un día del montón.
Pero una vez más,
Confundí la excepción con la regla
Y una satírica reminiscencia,
Me hundió con sutileza
Bajo la pesada cadena
De una belleza distópica,
Que jamás pudo discernir
Si empezaba a morir,
O nació muerta.
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