La última vez que la había visto
Hacía frío
La trajo una lluvia de tarde penetrante
Un tótem de agua escurridiza
Lo hizo subir con la naturalidad de la experiencia
Distrayéndolo del camino de ida
Incrédulo, tropezó con el té
Y al incorporarse, lo engatusó la tuerta
Bajo la serena,
Pero audible mirada de Spinetta Jade.
Lo entrelazó en un bolster,
Lo secuestró con la luna humeante.
Los despertó el cantar del agua
Chapoteando en la ventana.
Y con un rápido gesto,
Lo dejó exhausto en la cama.
Huyó rápidamente
Como los jugadores al vestuario,
Tras una vergonzosa paliza.
Como un ave escapando del felino.
Y él se liberó
Como la remera que no sirve ni para pijama.
Más venturoso por la mañana
Más tranquilo, así sin nada.
Fue tirando del hilo infausto
Anudando la reminiscencia,
Aturrullado por la nostalgia.
Lo sepultó en la noche y en su ausencia.
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