Encerrado entre cuatro paredes
O en su mente
Parado en la bisectriz de dos climas
Consumando un acto de fe
Oteaba en su habitación en silencio
En busca de sosiego
Le encantaba pensar
Hundido en la oscuridad
Para apaciguar la recurrente soledad
Solía recurrir al onanismo
Que parecía convertirse en eternidad
Al borde de la cama... o el abismo
La luz golpeaba
Como un boxeador dando su golpe de gracia
Frenándose en seco en el umbral
Esperando la orden para entrar
Finalmente levantó la persiana
Un escalofrío le pinchó la nuca
Sopesó
¿Valía esta vez la pena?
Se levantó reflexionando
El día tan exultante
Y él
Él tan hastiante
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